Transgénicos
Se acaba de aprobar y permitir, una vez más, que Cataluña siga siendo el país con más plantaciones modificadas genéticamente de toda Europa.
El irresponsable educado
De un tiempo a esta parte llevo observando que está aflorando un nuevo tipo de automovilista: el conductor irresponsable educado (CIE). Éste es el que se salta un semáforo en rojo o no respeta el paso de cebra y pide disculpas con una mano al peatón que en ese momento está cruzando la calle de forma adecuada. Con ese gesto, el CIE parece decir: soy consciente de que estoy cometiendo una infracción, lo asumo y te pido perdón por ello. Y al CIE se le debe de quedar una absoluta tranquilidad de conciencia. Por sus caras y modelos de coches, se puede deducir que tienen más de 40 años y posiblemente un nivel socio-económico medio-alto. A la hora de que te atropelle un coche es preferible que lo haga un CIE, que seguro que te pide disculpas mientras te estás desangrando en la calzada, que no un hortera con su coche tuneado con grandes posibilidades de que pase de ti. ¡No hay color.
La Administración y el verano
Aunque para la mayoría de trabajadores nuestro horario de trabajo es inmutable, en la Administración pública sólo se trabaja por la mañana en cuanto llega junio. Así que a los pobres ciudadanos no nos queda más remedio para hacer trámites que restar horas de nuestros días de vacaciones o de asuntos propios.
Michael Jackson
Acabo de descubrir a Michael Jackson tras su muerte. Quizá por falta de madurez musical o quizá por simple rebeldía contra el fenómeno
fan, durante mi adolescencia no supe valorar sus obras. Sin embargo, sus temas han marcado el desarrollo de mi vida. Para cada uno de sus éxitos, y no tan éxitos, tengo asociado un recuerdo íntimo. Sin darme cuenta, la banda sonora de mi vida está enganchada a Michael Jackson. Sin darme cuenta acabo de convertirme en
fan de Michael Jackson tras su muerte.
Regulemos los planes de pensiones
¿Qué pasa con los planes de pensiones, señores del Gobierno? ¿Por qué no se incluye otro supuesto como "situación desesperada y falta de liquidez" para poder rescatar la insignificante cantidad que tenemos "paralizada" e "intocable" de nuestros ínfimos planes de pensiones?
Envidia de la sentencia Madoff
¿No debería alguien en este país darse por aludido al ver la contundencia, pero sobre todo la rapidez -seis meses-, de los jueces americanos en juzgar la estafa más grande jamás cometida?
El Premio Nacional de Cine
Vaya por adelantado mi respeto por Maribel Verdú, último premio Nacional de Cine. Lo que expreso a continuación no tiene nada que ver con ella.
La batalla de las palabras en un golpe de Estado
Decía en mi artículo del pasado domingo que la arquitectura del periodismo se levanta sobre el lenguaje y el lenguaje es pensamiento. Con la elección de las palabras definimos la realidad, por eso uno de los problemas del periodismo es encontrar los términos justos que mejor definen una situación. Pero no siempre es fácil cuando la situación es confusa, evoluciona rápidamente y concurren fenomenales intereses en juego. Lo ocurrido en Honduras en los últimos días constituye un excelente ejemplo de cómo una misma realidad puede tener interpretaciones opuestas. La
batalla de las palabras que se está librando en Honduras en paralelo a la batalla del poder ha tenido fiel expresión en el correo de la Defensora: mientras unos lectores acusan al diario de ser complaciente e incluso justificar en un primer momento el golpe de Estado, otros nos acusan de desinformar y confundir a la opinión pública al condenar lo que para ellos es una legítima defensa de la democracia.
Un político británico que no nos hace falta
La solución al tema irlandés dada por el Consejo Europeo muestra que el pragmatismo sigue siendo una constante en la construcción europea. Ahora está por ver si este rasgo, imprescindible en una Unión de 27 Estados, continúa manteniéndose de cara a las decisiones, no menos fáciles, que habrá que adoptar si los ciudadanos irlandeses, en un segundo referéndum, aceptan el Tratado de Lisboa. No son decisiones de tanto calado como la de hundirlo o no hundirlo. Pero según cómo se escoren, y presuponiendo que la ratificación a 27 terminará concluyéndose, cabe afirmar con razonable seguridad que conformarán la forma y manera en que la Unión Europea proseguirá un periplo hoy ensombrecido por la crisis económica y financiera.
Combatir la nueva gripe
En Argentina se ha pasado de contabilizar hace una semana, en plena campaña electoral, 1.587 afectados por la nueva gripe a admitir que son más de 100.000 los posibles contagiados, cifra que supera la registrada oficialmente en todo el mundo (89.921). Si el cambio de apreciación no está motivado por un mero error de cálculo sanitario, el Gobierno de Cristina Fernández ha ofrecido un espectáculo político bochornoso.
La batalla de las palabras en un golpe de Estado
Decía en mi artículo del pasado domingo que la arquitectura del periodismo se levanta sobre el lenguaje y el lenguaje es pensamiento. Con la elección de las palabras definimos la realidad, por eso uno de los problemas del periodismo es encontrar los términos justos que mejor definen una situación. Pero no siempre es fácil cuando la situación es confusa, evoluciona rápidamente y concurren fenomenales intereses en juego. Lo ocurrido en Honduras en los últimos días constituye un excelente ejemplo de cómo una misma realidad puede tener interpretaciones opuestas. La
batalla de las palabras que se está librando en Honduras en paralelo a la batalla del poder ha tenido fiel expresión en el correo de la Defensora: mientras unos lectores acusan al diario de ser complaciente e incluso justificar en un primer momento el golpe de Estado, otros nos acusan de desinformar y confundir a la opinión pública al condenar lo que para ellos es una legítima defensa de la democracia.
Irán, tres décadas después
Mi fascinación por Irán -no encuentro un término más adecuado para definir una ya larga relación con este gran país y su rica y milenaria cultura- se remonta a la lectura de
El islam iraní, de Henry Corbin, y al subsiguiente descubrimiento de poetas y místicos de belleza y hondura comparables a las de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila. Era a fines de los setenta del pasado siglo, y la revuelta popular contra el sha Reza Pahleví se extendía con fuerza imparable tanto en el campo de la oposición laica -partido comunista Tudeh, Movimiento de Liberación de Irán de Mehdi Bazargán, Frente Nacional Mosadeghista de Alí Ardarán- como en el de los clérigos encabezados por el ayatolá Jomeini desde su exilio en Neauphle-le-Château.
Tórtolas
En el patio de casa hay un pruno y las baldosas relucientes que se extienden bajo el árbol han aparecido manchadas ahora con unas chapas verdosas de excrementos de pájaro, extremadamente viscosas y corrosivas. Después de limpiarlas con lejía cada mañana se repiten por la tarde de forma inexorable y así sucesivamente todos los días. Esa suciedad tan desagradable me ha obligado a mirar hacía arriba, pero no hay que tomar este gesto como algo simbólico de alguien que busca evadirse de la realidad. Puesto que el pruno es un árbol muy tupido de color oscuro he tardado en descubrir que entre sus ramas había un nido de tórtolas. Un señor muy esteta que conocí en mi niñez conservó el boquete que un obús había dejado en la fachada de su casa solariega durante la guerra sólo porque unos pájaros lo habían elegido para anidar allí cada año y lo adornó con una greca azul alrededor. Hoy los ecologistas son capaces de paralizar las obras de una autopista si por ese paraje se descubre un excremento de lince. Este nido me ha planteado un dilema, que atañe a mi actitud personal ante la existencia, incluso a la esencia de la naturaleza, si uno se pone presocrático. Me ha obligado a elegir entre cortar la rama y acabar con la vida o usar la lejía mañana y tarde para limpiar la terraza hasta que este ciclo de la creación finalice. Sé muy bien que estos residuos viscosos son producto de un milagro y que nada hay de excelso en este mundo que no deje atrás un poso de detritus. Por mi parte ahora paso el tiempo contemplando las maniobras complicadas que ejecuta la pareja de tórtolas para alimentar a sus hijos y cómo les incitan a dejar el nido para volar y el drama que desarrollan los padres cuando ven que el más débil apenas puede levantar las alas sobre la barda sabiendo que en la calle le esperan varios gatos famélicos. Por unos días este nido ha hecho que no me olvide del detergente necesario para cualquier clase de corrupción, pero lo cierto es que en esta vida existen problemas aún más graves para el que no sabe volar. Ayer por encima de la tapia un gato se paseaba llevando en la boca una tórtola que se había caído del nido. Aunque a ella no le ha servido de nada, espero que la lejía me haya dejado por dentro tan limpio como la terraza.
Honduras se enroca
Las posiciones se enrocan. La OEA estaba reunida ayer en Washington para votar la expulsión de Honduras, mientras el régimen golpista de Tegucigalpa anunciaba su retirada
preventiva de la organización. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, había viajado el viernes a Tegucigalpa para exigir la reposición del presidente Manuel Zelaya en el cargo, en consonancia con la condena general, no sólo de la OEA, sino también de la UE y EE UU, por la ominosa reedición de un pasado que se creía ya extinguido: el golpe de Estado militar en América Latina.